2 travesías en el valle de Asón

Un poco de charla  en la travesía Torca del Hombre – Cueva Munio

22 abril 2011 viernes  -día 4 de 9-

TRAVESÍA   TORCA DEL HOMBRE – CUEVA MUNIO 

TRAVESÍA   CUEVAS SOPLADORAS  –  CUEVA DEL AGUA 

…¡si pasaron por aquí, es que es factible!, ¡factible sí, pero peligroso!…

      Nos unimos con el grupo sobre las 9h, somos una quincena de espeleólogos de Cantabria y Levante. Se decidió anoche hacer dos travesías, la de Torca del Hombre-Cueva Munio y la otra Cuevas Sopladoras-Cueva del Agua, ésta última, tiene la salida en el mismo lugar donde nos hospedamos, en las Casucas de Asón, sólo que saldremos a un cortado a 600m de altura, según a la hora que terminemos o bajaremos por entre la maleza y árboles, con su gran verticalidad o bien por la cascada en rappel, interesante.

       Así pues, Vicente y yo desayunamos  bastante por el día que nos espera y pertrechados con el equipo nos unimos al equipo y empezamos todos a la dura tarea de ascender a casi 1100m, sobre un prado inmenso y hermoso, con gran espectacularidad del valle a nuestros pies.  Estamos en el Valle de Asón entre los Macizos del Mortillano y Porracolina. Se forman dos grupos a medida que se asciende. 3h después llegamos a lo alto, nos metemos sobre un bosque e iniciamos la búsqueda de la Torca.Se encuentran varias pero ninguna la estimada. Después de 1h se da con ella. Está algo escondida en una vaguada y pegada a un mar de roca lapiaz.

      Ya tengo ganas de empezar a bajar. Un primer grupo, del cual formamos parte, se dedicará a la instalación fija y adelantar camino, mientras el segundo, lo hará en doble para poder recuperar las cuerdas.

      La travesía de la Torcadel Hombre-Cueva Munio; empezamos destrepando o en oposición tres metros, seguimos por una galería cubierta de hojarasca de los árboles del bosque. Se llega a un pozo de unos 50m, hacemos la instalación en doble para facilitar rapidez. Las paredes del pozo son oscuras. A su fondo un estrecho paso y sobre meandro a pocos metros otro pozo de unos 20m, así de esta manera, entre meandro cada vez más amplio y más estrecho, oposiciones para descender, otro pocete, llegamos a una sala donde se escucha el correr del agua. Descanso de unos minutos para ver si los últimos van bien.  Ahora se sigue el curso del río subterráneo con un techo bien bajo, incómodo en realidad, pero interesante. Varios resaltes, otra cavidad, ésta seca, el curso del río se pierde. Aparecemos a una gran galería, como el Cañón del Colorado, pero bajo tierra, una maravilla sin poder explicar con palabras. De altura llamativa y sus paredes estratificadas en zig-zag nos conducen a la salida de la cueva de Munio.  Donde esperamos un buen tiempo a que llegue el resto del equipo. Qué por lo visto tomó por otra ruta. En unas dos-tres horas se realiza sin problema. Salimos a una vaguada inmensa.

       Para realizar la próxima aventura, tomamos por una de las paredes adyacentes sobre una vegetación seca, que nos sirve para sujetarnos y no caer al vacío, de unos centenares de metros, la cosa pinta chunga. Pero como dos compañeros hicieron la exploración de cómo y dónde está la siguiente cavidad, ‘¡si pasaron por aquí, es que es factible!, ¡factible sí, pero peligroso!. Tardamos una media hora. La boca está a una altura de tres metros  en un saliente, a paso de un riachuelo. Donde aprovechamos para descansar y esperar a otro compañero que se perdió quien sabe por dónde. Una hora más tarde, todos juntos emprendemos la Travesía Cuevas Sopladoras-Cueva del Agua. La travesía, cerca de cuatro horas es intensa.

      Una cuerda fija permite el ascenso a su boca, una galería amplia y seca nos va adentrando. Estamos metidos en un meandro que las tiene con nosotros. Momentos amplios, otros estrechísimos arrastrándonos por el suelo por recovecos imposibles, destrepes sobre roca madre lapiaz, pocetes con agua con pasamano, que en el fondo no sirve de mucho. Saltos y galerías y gateras. Encontramos pasos más peliagudos sin ningún tipo de seguro o anclaje  o pasamano, por lo que la compañera de nuestro subgrupo lo pasa muy mal, puesto que has de subir a una lengua de roca  y oposición sobre roca húmeda, que si patinas, ya por la altura, te vas a tomar por ahí… hecho rebanadas. Temíamos mojarnos… y al final nos mojamos. Entramos en la zona amplia con el suelo inundado, no mucho al principio pero más al poco. ¡Va, sin miedo, a mojarse las botas! Chof-chof-chof, ya se secarán. Aquí el personal va corriendo comparado con el resto de espeleólogos de otras comunidades, pero seguimos ritmo sin problemas. Salas inmensas y altísimas que acojonan un poco por su magnificencia en estas profundidades, lástima de no poder transmitir a las amistades tal belleza y hermosura, pero quedará en la retina y en el recuerdo. Así van pasando las horas, giros y giros, amplitudes, estrecheces, agua, sube-baja y tira-tira, y llegamos a la salida, a la boca de la Cueva del Agua. ¡Y de día! ¡Cojonudo, no tendremos que bajar a oscuras que es lo que más temíamos!. Antes de salir cómo en ésta galería hay mucha arena, con Vicente me rebozo las botas y el mono, para así se seque todo más rápido.

      Nos quedan sólo 600m de desnivel que bajamos rápidos sobre la hierba, medio tumbados como en un tobogán llegando a las Casucas de Asón, punto de inicio de la actividad y punto final por hoy, que estamos algo cansados.

       Todos juntos comentamos un poco el día y nos despedimos, es hora de cenar, pero esta vez, propongo cenar al restaurante Coventosa de Asón, pequeño pero restaurante. La cena está de fábula, primer plato potaje y de segundo algo de carne, el dueño se le pone cara de “no creo os lo terminéis”.  Je je… menudo primer plato de potaje, como que repetimos un segundo y porque no queda más en la perola, que si no… Nos traen el segundo y con paciencia lo vamos devorando, ¡no podemos más!, pero es necesario por el desgaste de hoy y de los días anteriores, está clarísimo.  Curioso; el potaje lo toman con tenedor por lo visto, por que al pedirle dos cucharas nos mira con cara de extrañado, eso sí, con una cuchara nos basta según el hombre. Y de aquí al parking y a dormir en el coche, como todos las noches.

PARA VER LAS Y + FOTOS EN DIAPOS PINCHA AQUÍ

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