
Quedamos temprano para no encontrarnos la marabunta de gente que suele haber los fines de semana y festivos en el área recreativa de Son Tries, Esporlas. El día es fresco, pero vamos calentando el cuerpo a medida que ascendemos por sendero hacia el Cor de Jesús, en el bosc de sa Ermita, y admirar las vistas. Desde ahí, a la cavidad, nos separan escasos minutos. Fácil de encontrar, puesto que está a unos metros del camino. Una vez ante la boca del avenc, toca comer algo y preparar el equipo.
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